1367

Los gatos, por suerte, tienen un idioma universal. Con acentos diferentes, es cierto, pero todos se comprenden a la perfección, procedan de donde procedan. Tal cosa permite que nuestra JoJo se comunique sin problemas con esa pretenciosa malhumorada de Mimi Vuvuzela Perez, por ejemplo. Y se llevan muy bien, les digo. La poeta Margarita Garcia Alonso las ha visto conversando por ahí…

1355

Irma y sus estragos en la Florida han hecho renacer ese sentimiento anti norteamericano del que nos habló Revel, en buena parte de la troupé de escritores cubanos (algunos, simplemente escritorzuelos) dans les résidents de la Grande France. Los hombres, como ya es sabido, nos movemos según nuestras circunstancias e intereses. Algunos nos movemos más que otros…

1352

No faltará, tras el paso de Irma por el sur de la Florida, aquel que se lamente de la ausencia del apocalipsis añorado. Que el huracán no haya diseminado en el ambiente un virus letal que convierta al resto en zombies devoradores de cerebros, también será una especie de tragedia. Es el síndrome de la viudez de la sobrevivencia, el no poder ser o sentirse parte del grupo de elegidos que terminarán siendo testigos presenciales del fin de la humanidad, por así decirlo.

1350

Irma ha descubierto a un centenar de profetas en las redes sociales. ¡Ahora todos sabían! Por cierto, el pueblo de Punta Alegre en la costa norte de Ciego de Ávila, ha sido practicamente borrado del mapa según me cuentan desde Cuba. Mi madre nació y creció allí. Yo solía pasar las vacaciones de verano en casa de mis tíos, al lado de la bahía. El patio daba al mar. Dicen que la Irma ha arrasado con todo, que la casa ya no existe…

1346

Toda esta especie de enjundioso período prodrómico previo al arribo de la monstruosa Irma me hace recordar, al menos, un par de filmes que indagan en la naturaleza humana, justo cuando el fin de la existencia es un hecho anunciado. He pensado, pues claro, en esa pieza de Zak Hilditch, “These Final Hours”, donde un tal James, hombre epicúreo que ha llevado hasta entonces una existencia banal, recobra el sentido de la responsabilidad y por azares del destino, 12 horas antes de que un cataclismo barra con el continente australiano, se impone una meta de auto regeneración y salvación. La otra es “Seeking a Friend for the End of the World”, de Lorene Scafaria, una obra donde Steve Carrell dedica el escaso tiempo que le queda de vida a descubrir que el amor siempre es posible. Claro, que también he evocado al sheriff Rick Grames lustrando su revólver mientras las hordas de “caminantes” se aproximan…

1345

¡Maldito Trump que nos ha enviado a Irma! ¿¡Qué digo Trump?! Sus seguidores! ¡Ellos, que con su ignorancia ilimitada han provocado la ira de la madre Tierra! Ah, supremacistas blancos y cubanos retrógrados e iletrados… ¡Suya es la culpa de esta Irma pretenciosa y procaz y de aquella Wilma llorona e insolente! ¡Púdranse, reaccionarios de derecha! ¡La destrucción del mundo pesará sobre sus espaldas y pescuezos!

pd: Lógica del “liberal” letrado.

1344

La histeria de la gente ante el peligro inminente que representa la monstruosa Irma, quien dobla en “numeritos” al nefasto y recordado Andrew y que, incluso, algunos equiparan con Dona, aquella chica terrible que destruyó a Florida a solo meses del castrismo haberse instalado en el poder, esa histeria, tal y como les decía, se explica en la naturaleza animal que nos anima. La sobrevivencia por sobre todas las cosas. El quítate tú pa’ ponerme yo. Algunos pisotean el cogote del vecino antes que el resto. Pero siempre, si la situación lo amerita, desgarraremos (descojonaremos, hablando en buen cubano) a aquel que suponga una amenaza contra nosotros o nuestros intereses. Siempre hay un punto en que cualquier discurso de amor y confraternidad se ve superado por el pánico a la muerte, por el temor al fin y a la miseria. Cualquiera que escape a tan básica ecuación, o es un héroe, o es un comemierda. Sirva este avance de desastre natural como medidor del sitio donde moramos. Y ahora a correr, que no hay agua en los supermercados.

1317

Marco Antonio Solís está siendo anunciado, a propósito de un próximo concierto suyo aquí en Miami, como el “poeta del siglo”. Nada asombroso teniendo en cuenta la ciudad que habitamos, donde el título de bardo se le cuelga a cualquiera en el pescuezo.

1314

No hablo más de política, esa Mesalina aspavientosa, por un rato, pues el buen cine me espera. Y las buenas series, y el buen vino chileno (y el californiano), y las cervezas IPA de la costa Oeste, y las Munchers alemanas y los buenos libros que se escribieron hace muchísimos años, y todas esas cosas maravillosas que aún perduran y que necesitamos aprovechar…

1282

Pupy, mi medio tío, era el borracho del pueblo. Vivía en Punta Alegre, un pintoresco pueblucho de pescadores de la corte norte de Ciego de Ávila, y siempre cargaba sobre su hombro derecho a Pancha, una cotorra de múltiples colores que había nacido en tiempos inmemoriales. Tan famosa era la dupla en aquellos contornos que cuando la televisión cubana filmó unas aventuras (de las cuales no recuerdo el nombre) en aquel lugar, Pupy y la cotorra Pancha eran personajes secundarios de lujo. Mi medio tío murió no mucho después de cirrosis y Pancha lo sobrevivió, a pesar de los pesares. Al momento de la autopsia, el nuevo veterinario del pueblo descubrió una verdad brutal y sorprendente, la famosa Pancha era un cotorro macho que, gracias a la inconsciencia humana, había vivido desde siempre como una transgénero, por no decir otra cosa. Pancha, en fin, no fue más que una abanderada de los nuevos tiempos, una heroína anónima del liberalismo del nuevo siglo. Recemos por su alma.

1259

Una de las cosas más tristes y conmovedoras que me ha tocado ver en estos tiempos oscuros y desesperanzadores. El Chulo le dedica un sentido tema a Chocolate, encarcelado en una penitenciaría de Miami, entre tipos que poco o nada saben sobre el palón divino. Me faltan las fuerzas, incluso, para compartir tan estremecedor video. Las gracias a Alex Díaz, por su sensibilidad y buen tino.

1237

He dejado, desde hace ya algún tiempo, de juntarme con otros por compromisos sociales o literarios. No me alcanza el tiempo ni me sobran las ganas. Almuerzo con algún buen amigo muy de vez en cuando y priorizo la familia. Me tropiezo con colegas en la escuela y visito a pacientes en sus casas. Nada más. No soy un tipo de tribus. Mi entusiasmo por las causas, cualquiera que estas sean, es mínimo, limitado, anémico. Se me hace imposible fanatizarme con cualquier cosa por la que un humano podría fanatizarse. Así que no quiero que me cuelguen cartelitos ni que me apunten con el dedo, pues yo no califico ni condeno a nadie. No, no soy el más amigable ni tolerante de los representantes de la especie. He llegado a un punto en el que no me interesa alabar lo que considero que no es alabable, y evito aquellas concentraciones en que lamerse las suelas de los zapatos parece ser la motivación de todos. La verdad, mi verdad, no la escondo ni la embarajo ni la aplaco. He vivido el suficiente tiempo como para considerarme sabio. Y esa sabiduría consiste en vivir mi mundo y en vivir mi vida sin obstaculizar la de más nadie. Así que aquellos que, por envidias, competitividad o por el simple afán de joder, vengan a hacerse los graciosos, quedan fuera. Al final, yo mismo pago mis cuentas y mis deudas y a mis hijos soy quien les da de comer. Así que petulantes acusadores, quedan advertidos nuevamente. Y ya está bueno, que me cansé del tema.

1220

¿Qué por qué sobrevivimos en Miami, esta ciudad podrida del sur de la Florida donde campean los políticos corruptos, el tráfico infernal, los hipócritas adoradores del buenismo, el acerismo de cadenas de oro como el que cagó el moro, la crápula latinoamericana que aún no ha aprendido a vivir fuera de casa? ¿Qué por qué? Por esto.

1204

Y LV era piloto ¿viste? Y usaba su uniforme azul y la gente lo miraba en los pasillos de los aeropuertos. En Buenos Aires era un rey. Sus amigos lo admiraban y las aeromozas le hacían la corrida, che. Y luego cuando juntó una platica se vino a vivir al Sur de La Florida, para disfrutar del sol y del dinero del retiro, que era bueno ¿viste? Y es que LV era un personaje bárbaro. Pero y luego, como todo en la vida, se fue poniendo viejo y terminó en un ALF cualquiera por allá por el South West. La guita se le acabó, tarado, como todo se acaba en este mundo ¿viste? Y al menos lo acompañaba la memoria hasta aquella tarde aciaga en que resbaló en el baño y fue a parar al hospital. Fue cerca de las navidades ¿te acordás? Ya nunca más supo ni siquiera de sí mismo. No sabe dónde vive, dónde come, dónde mea. Ni conciencia tiene de sus pampers. ¿Y la familia, preguntás? Y la familia vale mierda, viejo. Si acaso un sobrino se aparece de vez en cuando. Los demás todos lo han olvidado. Vive su pesadilla solo; o su milagro. Acordáte que Dios nos priva de la memoria para hacernos llevadero el tramo final. Y sí, la vida es una mierda ¿viste?

1198

Jojo, pensativa, inclina la mirada mientras descansa al lado de la berenjena y espeta con un ronroneo seductor: “Lo de Siria es una verdadera mierda. De un lado Assad y los rusos… del otro los rebeldes, ISIS y la izquierda toda… lo maulleado, una mierda” y continuó lamiéndose las patas con toda la parsimonia de la que es capaz una gata negra nacida en la Florida.