in Letras

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No suelo reunirme, desde hace mucho tiempo, en apiñamientos y congregaciones de escritores e intelectuales del patio (ni más allá). Me aburrí de los “dimes y diretes”, del despellejamiento vil, de los rumores y los odios. ¡Y el proceso de desintoxicación ha sido un éxito, he de decirles! El único problema es que para publicar un nuevo libro en el futuro próximo, tendré que asesinar, seguramente, a alguien.